El panorama defensivo del FC Barcelona ha experimentado una transformación significativa bajo la dirección de Hansi Flick, con la consolidación de la dupla central formada por Iñigo Martínez y Pau Cubarsí. Esta realidad ha relegado a Ronald Araujo, antes pieza clave con Xavi Hernández, a un rol secundario en el esquema actual del equipo culé, situación que ha despertado el interés de diversos clubes europeos.
El defensor uruguayo es consciente de que puede desarrollarse en el conjunto azulgrana, aunque quizás sin el protagonismo al que estaba habituado. Cabe destacar que, pese a las dificultades de Araujo para adaptarse al estilo de línea adelantada preferido por Flick y sus limitaciones en el juego de pies, el técnico alemán le considera parte importante de su proyecto deportivo.
Araújo tiene un precio, por si sale vendido.
La lealtad de Araujo hacia el FC Barcelona nunca ha sido cuestionada. Su popularidad en el vestuario quedó evidenciada durante la celebración de la Supercopa de España ganada frente al Real Madrid (2-5) el pasado enero, cuando tanto Gavi como Lewandowski intentaron persuadirle para que renovara su compromiso con el club.
La directiva blaugrana, conocedora del valor del jugador que también puede desempeñarse como lateral derecho, ha establecido una valoración mínima de entre 60 y 65 millones de euros para considerar cualquier oferta. El reciente contrato firmado por Araujo en enero, que lo vincula al club hasta 2031, fortalece la posición negociadora del Barcelona, aunque el jugador no esté teniendo el protagonismo esperado.
Diversos equipos de la Premier League han mostrado interés en el charrúa. El Manchester United ve en él una incorporación que podría revitalizar su debilitada defensa, mientras que el Liverpool lo contempla como posible sustituto de Virgil van Dijk, cuyo futuro en Anfield es incierto.
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Para el Barcelona, la posible transferencia de Araujo no solo significaría un importante ingreso económico sino también mayor flexibilidad financiera para reforzar otras posiciones prioritarias, como el extremo izquierdo y el lateral derecho. La dirección deportiva evalúa cuidadosamente todas las opciones para continuar optimizando la plantilla.